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Relámpago
Libro 5
Resumen del tema
 
El cuerpo humano: sus sistemas
 
En forma
 
En este tema aprenderás cómo una dieta apropiada y el ejercicio te ayudan a conservar la salud.
 
A través del ejercicio y la práctica podemos entrenar a nuestro cuerpo para tener una buena forma física. La forma física es la condición en la que el cuerpo está sano y funciona de manera óptima. Implica ejercitar los músculos, huesos, articulaciones, corazón y sistema respiratorio.
 
Cuanto más se usa un músculo, más se fortalece. Los músculos tonificados se mantienen ligeramente contraídos aun cuando están relajados. Los músculos necesitan energía para trabajar y desarrollarse. La energía procede principalmente del alimento y del oxígeno. Cuando haces ejercicio o estás más activo, el ritmo respiratorio aumenta para suministrar el oxígeno necesario. El corazón bombea más rápido para proporcionar más oxígeno a los músculos. Con el tiempo, los pulmones toman más aire en cada inspiración. El corazón bombea más sangre por latido. Es decir, hacen más trabajo con menos esfuerzo.
 
La actividad física vigorosa y constante que incrementa el suministro de oxígeno a los músculos se llama ejercicio aeróbico. Algunos ejercicios aeróbicos son nadar, correr y montar en bicicleta. Los ejercicios aeróbicos mejoran la forma física si los practicas de tres a cinco veces por semana sin parar durante media hora. Cuanto más ejercicio hagas, más resistencia tendrás para hacer actividades sin cansarte. A medida que los músculos se fortalecen, puedes levantar, empujar y jalar las cosas con menos esfuerzo. Los huesos se hacen más gruesos y fuertes. La energía empleada por los músculos también evita que el cuerpo almacene grasa.
 
Para mantenerse en forma hace falta algo más que ejercicio. Sin una dieta saludable, el cuerpo no puede funcionar de forma óptima. Unas de las mejores fuentes de energía son los azúcares y almidones de frutas, verduras y cereales. Los músculos están hechos de proteínas. Para mantenerlos fuertes necesitas alimentos ricos en proteínas, como la carne, las legumbres y las nueces. El cuerpo también necesita almacenar algo de grasa para obtener energía. Sin embargo, un exceso de grasa perjudica al corazón y a los vasos sanguíneos. Los músculos y los huesos también necesitan vitaminas y minerales para mantenerse fuertes y hacer su trabajo.
 
Para asegurarte que tu cuerpo tiene todos estos ingredientes, sigue una dieta equilibrada. Esto significa que debe ser una dieta que se mantenga por un período largo de tiempo, y que incluya alimentos variados que te proporcionen nutrientes en cantidades moderadas. Una dieta equilibrada incluye todos los grupos alimentarios. Cada grupo alimentario contiene alimentos con cantidades similares de nutrientes básicos.